La rotura de LCA es, sin duda, una de las lesiones más temidas en el fútbol. Afecta a miles de futbolistas cada año, desde juveniles hasta veteranos de 40 años que simplemente quieren seguir jugando el domingo. La buena noticia: con un proceso de readaptación bien planificado, no solo volverás a jugar. Volverás mejor de lo que eras antes.
Las fases de una readaptación bien hecha
Una readaptación deportiva completa tras una rotura de LCA tiene entre 5 y 9 meses, y se divide en cinco fases muy específicas:
Fase 1 · 0–6 semanas
Control del dolor, recuperación del rango articular y activación muscular básica.
Fase 2 · 6–12 semanas
Fortalecimiento progresivo del cuádriceps, isquiotibiales y glúteos. El músculo es el mejor estabilizador de la rodilla.
Fase 3 · 3–5 meses
Trabajo neuromuscular, propiocepción y inicio de carreras controladas.
Fase 4 · 5–7 meses
Cambios de ritmo, ejercicios específicos de fútbol, trabajo de confianza.
Fase 5 · 7–9 meses
Readaptación completa al juego colectivo, duelos y contacto.
El mayor riesgo no es la propia lesión, sino la recaída. Un deportista que vuelve sin haber completado la readaptación neuromuscular tiene un riesgo de re-rotura entre 15 y 25 veces mayor. No es miedo infundado: es biología.
Volver antes de tiempo: el error más caro
En KINEO Performance evaluamos cada fase con tests funcionales objetivos antes de pasar a la siguiente. No hay prisas, pero tampoco paramos innecesariamente. Cuando un deportista vuelve "porque toca", sin haber pasado los criterios de rendimiento, multiplica su riesgo de recaída.
Si tienes una lesión de rodilla y quieres saber exactamente dónde estás en tu proceso de recuperación, pide tu valoración deportiva en KINEO Performance. Te damos un plan claro, honesto y basado en ciencia.